THUNDER CAMPEÓN DE LA NBA
En una noche histórica, los Oklahoma City Thunder vencieron 103 a 91 a los Indiana Pacers en el séptimo y decisivo juego de las Finales de la NBA, donde se coronaron como campeones por primera vez desde su llegada a Oklahoma.
Con una actuación estelar de Gilgeous-Alexander, el equipo dirigido por Mark Daigneault consumó su título número 2 en la historia de la franquicia. La ciudad de Oklahoma vibró como nunca.
Desde el salto inicial, la intensidad fue palpable. Indiana comenzó agresivo, con un juego físico y punzante, pero un golpe inesperado cambiaría el ritmo del encuentro: Tyrese Haliburton, la estrella de los Pacers, sufrió una lesión en la pierna al final del primer cuarto y no pudo continuar.
Sin su generador de juego principal, Indiana perdió fluidez ofensiva y profundidad. Por su parte los Thunder de la mano de Gilgeous-Alexander quien anotó triples cruciales y defendió con fiereza a Pascal Siakam y Bennedict Mathurin, se adueñaron del partido.
Para el entretiempo, el equipo local ya tenía ventaja de 10 puntos de 52–42 y aunque los Pacers intentaron una remontada en el tercer cuarto de la mano de Turner y Nembhard, la defensa de Lu Dort y la presencia interior de Chet Holmgren marcaron la diferencia.
En el último cuarto, el equipo local impuso su ritmo, y aunque la escuadra de Indiana intentó conseguir la remontada épica como nos tenían acostumbrados en sus últimos partidos, les fue imposible con una actuación impecable a la defensiva de la escuadra local, se selló el destino del partido y los Oklahoma Thunder se convirtieron en los nuevos reyes de la NBA.
Shai Gilgeous-Alexander fue nombrado MVP de las Finales, cerrando una postemporada de ensueño en la que eliminó a equipos como los Lakers, Timberwolves y, finalmente, y derrotando a los Pacers en la Final.