La misma historia en Monterrey
Borregos Puebla cayó 52-34 frente a Borregos Monterrey y quedó eliminado de la lucha por el campeonato, en un duelo donde el esfuerzo no alcanzó para detener a la dinastía más dominante del futbol americano universitario. La derrota, aunque dolorosa, dejó claros los límites del equipo poblano ante la potencia número uno de los 14 Grandes.
Puebla llegó como la mejor defensiva de la conferencia, pero Monterrey encontró rápidamente cómo lastimarla, algo que nadie había logrado con tal contundencia. Desde los primeros minutos, el ataque terrestre regio marcó el ritmo con Alejandro Cruz y Hugo González, abriendo un camino al que los poblanos no pudieron responder.
La ofensiva poblana, conocida por su equilibrio, quedó completamente anulada por tierra. El corredor Fernando Mayén, quien había sido fundamental durante la temporada, solo consiguió dos yardas en la primera mitad. Esa falta de producción convirtió a Puebla en un equipo predecible, obligado a buscar soluciones desesperadas.
El cambio de quarterback fue la chispa que necesitaban. La entrada de Patricio Valdéz le dio vida a un equipo que parecía destinado a la derrota sin resistencia. Con determinación, Valdéz conectó de inmediato con sus receptores, anotó por aire y por tierra, y regresó brevemente a Puebla al partido con el 21-14, haciendo creer que la remontada era posible.
Sin embargo, la defensa poblana, normalmente sólida, no pudo contener a Fernando Sarabia, quien lanzó cuatro pases de touchdown. Monterrey castigó cada error, especialmente las intercepciones de Valdéz, las cuales fueron aprovechadas por Iván Covarrubias para convertirlas en puntos que terminaron por sepultar las aspiraciones visitantes.
Incluso cuando la defensa de Puebla intentó responder, como con el golpe de Luis Hernández que provocó un balón suelto de Sarabia, el esfuerzo se quedó corto. Monterrey nunca perdió el control del partido, demostrando por qué no pierde desde 2023 y por qué está acostumbrado a jugar finales.
Puebla, por su parte, se mantuvo peleando hasta el último cuarto, donde Valdéz sumó pases de anotación con Sebastián Ángel Zárate. Pero aunque el marcador reflejó un ataque competitivo, la distancia siempre fue evidente. El gigante regio ganó con autoridad, y Puebla simplemente no encontró la manera de revertir la historia. Borregos Puebla perdió, y esa derrota subraya que aún necesita crecer para competir al nivel de los programas más poderosos del país.
Monterrey avanzará a otra final del Clásico Regio, mientras que Puebla se marcha con la tarea más importante: transformar esta caída en el primer paso de un proyecto que busca, algún día, pelear de igual a igual contra los campeones.