A PESAR DE LIGAR SU TERCERA DERROTA GUERRERAS CALIFICA

*Con la derrota de Leonas ante Aguascalientes de este sábado, se da el pase a playoffs

En el gimnasio Miguel Hidalgo, donde el eco de los aplausos retumbó como presagio de lo que viene, Guerreras de Puebla escribió un capítulo previo a la semifinal. No fue el resultado deseado, pero sí una advertencia clara: la historia entre poblanas y duranguenses está lejos de terminar.

A una jornada de bajar el telón de la temporada regular en la Liga de Voleibol Profesional MX, el destino ya estaba marcado. Guerreras enfrentará en semifinales a Coronelas de Durango. Y como si el calendario quisiera jugar con la narrativa, ambas escuadras se midieron justo ahora, en el cierre, en el mismo escenario donde Puebla buscó hacerse fuerte.

Desde el primer saque, el ambiente tuvo sabor a liguilla. La afición respondió, llenó las gradas, se hizo sentir. Cada punto era celebrado, cada error dolía, cada jugada larga levantaba a todos de sus asientos. Era más que un partido: era un anticipo.

En la duela, Regla Torres mandó a sus piezas clave. Chalina Lederer, Paola Martínez, Ivv May Vila, Luana Rabechy, Andrea Félix, Vanessa Villegas y Paulette Muñoz salieron con la intención de imponer ritmo, de tomar control, de demostrar que Puebla está lista para pelear.

Pero del otro lado, Coronelas no vino a especular. Con Daniela Barraza, Klaudia Paulik, Ma Fernanda Oregel, Fernanda Bañuelos, Melissa Garciglia, Michelle Lizárraga y Victoria Caballero, el conjunto duranguense mostró orden, potencia y una frialdad que terminó marcando diferencia.

El primer set fue un pulso. Punto a punto, golpe a golpe. Puebla resistía, respondía, se metía en el juego con rallies largos y defensas que arrancaban aplausos. Pero cuando el set entró en su momento crítico, Durango apretó. Ajustó, cerró espacios y se llevó el parcial 25-20, dejando una sensación clara: no perdonan.

El segundo set cambió de tono. Coronelas creció, presionó desde el servicio y rompió la recepción poblana. Guerreras intentó reorganizarse, pero la visita ya había encontrado ritmo. El 25-14 fue contundente, una sacudida que obligó a Puebla a mirarse hacia adentro.

Para el tercero, el orgullo apareció. Guerreras volvió a pelear, a conectar mejor, a encontrar momentos de buen voleibol. El Miguel Hidalgo empujó, creyó, alentó. Pero otra vez, en los detalles, en los cierres, Coronelas fue más precisa. El 25-18 selló el 3-0.

Y sin embargo, la historia no termina aquí.

Porque este partido no fue un final, fue un prólogo. Este domingo, nuevamente en el Miguel Hidalgo, ambas escuadras se verán las caras a las 12:00 horas para cerrar la fase regular. Será el último ensayo, la última oportunidad de ajustar, de corregir, de enviar un mensaje antes de la verdadera batalla.

Guerreras ya está en semifinales. Eso no cambia. Lo que sí está en juego ahora es la forma, la confianza, el golpe anímico. Porque en una semana, cuando la red vuelva a dividirlas, no habrá margen de error.

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