LAS CAMPEONAS LYNX SIGUEN IMPONIENDO CONDICIONES EN LA WNBA
Las Minnesota Lynx llegaron a San Francisco y dejaron claro desde el inicio que el viaje no sería de paseo. Con Olivia Miles al frente del ataque, el equipo visitante controló el ritmo y construyó una ventaja que se mantuvo durante buena parte de la noche ante las Golden State Valkyries.
La novata volvió a ofrecer una actuación brillante, mientras Napheesa Collier dominaba en ambos lados de la cancha, para que Minnesota terminara imponiéndose 77-66.
Miles fue el motor de las Lynx mientras estuvo en la cancha. La base de 23 años terminó con 20 puntos, siete asistencias y cinco rebotes, combinando anotaciones oportunas con la creatividad que ya se ha convertido en una de sus principales armas.
Uno de sus momentos más llamativos llegó con un espectacular pase hacia atrás y alrededor del cuerpo que encontró a Kayla McBride, quien convirtió un triple y encendió todavía más a Minnesota.
Del otro lado, las Valkyries intentaron mantenerse cerca, pero Minnesota consiguió administrar su ventaja durante largos pasajes del encuentro. Las Lynx llegaron al último cuarto con el control y, cuando Golden State buscaba una reacción, encontraron respuestas para conservar la diferencia. McBride terminó también con 20 puntos, mientras Collier aportó 18 unidades y ocho rebotes para sostener el ataque visitante.
Sin embargo, la victoria quedó marcada por el susto que protagonizó Miles en el tramo final. Con 4:37 por jugar y Minnesota arriba 63-55, la base intentó defender a Veronica Burton y pisó accidentalmente el pie de Collier.
Miles cayó de manera incómoda y pareció doblarse el tobillo. Después de permanecer varios minutos en el suelo, recibió asistencia del cuerpo médico y fue llevada al banquillo, donde permaneció hasta el final.
La ausencia de Miles pudo haber abierto la puerta para una remontada de Golden State, pero las Lynx respondieron con madurez. Minnesota mantuvo la ventaja y cerró el partido 77-66, completando una victoria de dos dígitos como visitante. La actuación de McBride y el trabajo de Collier permitieron que el equipo no perdiera el rumbo pese a la salida de una de sus principales protagonistas.
Más allá del resultado, la noche dejó dos caras para Minnesota: la satisfacción por una sólida victoria en la carretera y la incertidumbre alrededor de Miles. Cheryl Reeve señaló después del encuentro que la jugadora había sufrido una torcedura, aunque todavía no conocía el alcance de la lesión.
Miles regresó al vestuario con una cojera evidente y prácticamente sin apoyar el pie, aunque de buen ánimo. Para las Lynx, la victoria fue contundente; ahora, la preocupación estará puesta en la recuperación de una novata que volvió a demostrar que puede marcar la diferencia.