PUEBLA FEMENIL POR FIN SUMA EN EL APERTURA 2026

El grito de gol que durante cinco jornadas había sido prácticamente ajeno al Puebla Femenil finalmente retumbó con fuerza en el Estadio Cuauhtémoc. Esta vez no hubo lamentos, resignación ni una nueva goleada en contra.

La Franja cambió el guion, se adueñó de la tarde y convirtió su encuentro ante Necaxa en una fiesta blanquiazul que terminó con un contundente 4-1, resultado que significó sus primeros tres puntos del Torneo Apertura 2026.

Desde el silbatazo inicial, las poblanas dejaron claro que la historia sería diferente. Apenas había transcurrido un minuto cuando Abigail Martínez recuperó un balón, avanzó hacia el área y buscó sorprender a la guardameta visitante.

Su disparo encontró un desvío de la zaga hidrocálida y terminó en las redes. El festejo llegó casi de inmediato y, con él, apareció una sensación que La Franja necesitaba desde el comienzo del campeonato: confianza.

El gol tempranero cambió por completo el rostro de las locales. Puebla se sintió cómoda con la pelota, presionó la salida de las Centellas y encontró espacios para atacar por distintos sectores. Necaxa intentó responder, aunque sus aproximaciones carecieron de claridad.

En medio de esa intensidad llegó un momento de preocupación, cuando Alexa Gutiérrez y Adaira Nakano chocaron sus cabezas en una disputa por el balón. La futbolista visitante recibió la peor parte y tuvo que abandonar el terreno de juego bajo el protocolo de conmoción.

El susto no frenó a las enfranjadas. La presión continuó y Abigail Martínez se convirtió en una constante amenaza para la defensa rival con su velocidad. Puebla buscaba el segundo tanto y lo encontró al minuto 23.

Adaira Nakano protagonizó una gran acción dentro del área, su disparo rebotó en una defensora y el balón quedó servido para Abigail López, quien apareció en el momento preciso para empujarlo al fondo de las redes. El 2-0 hizo estallar nuevamente las tribunas y confirmó que aquella tarde podía ser especial.

Las poblanas no se conformaron. Mientras Necaxa intentaba encontrar respuestas, La Franja siguió atacando y aprovechó incluso las jugadas de pelota detenida. Al minuto 33, una acción preparada desde el tiro de esquina terminó con María Peraza elevándose dentro del área para conectar un sólido cabezazo.

La defensora venezolana marcó así el 3-0 y consiguió, además, su primera anotación con la camiseta poblana. La ventaja ya era amplia, pero las locales todavía tenían hambre de gol.

Antes del descanso llegó el cuarto golpe. La insistencia ofensiva de Puebla provocó errores, faltas y espacios que fueron aprovechados por las camoteras. Al minuto 42, Lia Martínez recibió el balón dentro del área y, pese a tener varias defensoras encima, utilizó su fortaleza física para encontrar el remate que terminó en las redes.

El 4-0 desató una celebración todavía mayor en el Cuauhtémoc. Desde las gradas apareció incluso el tradicional grito de “¡cinco, cinco!”, porque la afición comenzaba a soñar con una goleada todavía más grande.

Pero el futbol rara vez permite relajarse por completo. Con semejante ventaja, Puebla disminuyó un poco la intensidad durante el complemento y Necaxa encontró espacios para adelantar sus líneas. Las Centellas comenzaron a tocar con mayor frecuencia cerca del área poblana y, aunque durante varios minutos no lograron inquietar demasiado a Renata Masciarelli, la presión visitante terminó por generar una recompensa.

Al minuto 55, Ani Jensen tomó el balón fuera del área y sacó un potente disparo de izquierda que venció a la arquera local. El 4-1 cambió por momentos el ambiente.

Necaxa ganó confianza con el descuento y buscó aprovechar cualquier desconcentración. Los tiros de esquina y las acciones a balón parado comenzaron a aparecer cerca de la portería poblana, mientras Carlos Durón movió sus piezas para recuperar el control.

Puebla también sufrió un momento de tensión cuando Julieta Nalukenge tuvo que abandonar el campo en el carrito de las desgracias después de una entrada contundente. La imagen encendió las alarmas en el banquillo, aunque las enfranjadas mantuvieron la concentración.

El Cuauhtémoc también vivió momentos curiosos, como cuando una ráfaga de viento movió cajas utilizadas para detener balones y parte de la publicidad hasta llevarlas al terreno de juego. Mientras los asistentes solucionaban el incidente, las jugadoras seguían concentradas en completar la tarea.

El silbatazo final desató el festejo que La Franja había esperado durante semanas. Las poblanas dejaron atrás cuatro derrotas consecutivas y, con un 4-1 sobre Necaxa, encontraron su primera victoria del Apertura 2026. La celebración tuvo un sabor todavía más especial porque el triunfo llegó precisamente ante las Centellas, rival contra el que Puebla también había conseguido su última victoria en la Liga MX Femenil.

Ahora, con tres puntos en cinco jornadas, el conjunto camotero abandonó el último lugar del Grupo B y tomó el octavo puesto del sector. El próximo reto llegará el lunes 7 de septiembre, cuando visite a León en el Nou Camp a las 19:06 horas.

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