LOBOS PUEBLA ELIMINADO DE LA COPA

Lobos Puebla peleó hasta el último segundo, pero terminó por caer 71-67 ante Soles de Mexicali en el juego inaugural de la Copa Value.

La Manada tuvo momentos de dominio, reaccionó cada vez que el rival intentó despegarse y llegó a tomar la ventaja en distintos pasajes del encuentro. Sin embargo, en un cierre marcado por la tensión y las posesiones disputadas, los fronterizos encontraron las canastas necesarias para inclinar la balanza y dejar a los poblanos fuera de la competencia.

Desde el arranque, Puebla buscó imponer condiciones sobre la duela. Cecil Williams, Shaquille Johnson, Michael Myers, Eric Washington y Tekele Cotton encabezaron un ataque que poco a poco comenzó a encontrar espacios frente a la defensa de Mexicali.

La circulación del balón y los recorridos hacia el aro permitieron a los poblanos recuperarse después de un inicio complicado, mientras la defensa trabajaba para contener las transiciones de Soles. Con temple y una mejor ejecución en los minutos finales, Lobos logró darle la vuelta al marcador y cerró el primer cuarto con ventaja de 23-21.

El segundo periodo elevó la intensidad del encuentro y también el contacto físico en ambos lados de la cancha. Michael Myers aportó presencia en la zona interior y ayudó a que Puebla mantuviera la presión sobre los locales, pero una falta cometida por el propio jugador frenó parte del impulso poblano y permitió a Soles aprovechar desde la línea de tiros libres.

La Manada respondió con ajustes desde la banca y encontró nuevamente ritmo con el regreso a la duela de los seleccionados nacionales Jorge Camacho, Karim Rodríguez e Israel Gutiérrez. A pesar del esfuerzo, Mexicali logró administrar una ligera ventaja y se fue al descanso arriba 37-32.

La diferencia de cinco puntos no reflejaba del todo la batalla que se había vivido durante los primeros 20 minutos. Lobos había mostrado capacidad de reacción y sabía que un buen arranque en la segunda mitad podía cambiar completamente el rumbo del partido.

Con esa intención regresó a la duela para el tercer periodo, aunque los primeros minutos exigieron una nueva intervención desde la banca. Con menos de dos minutos disputados llegó el tiempo fuera, una pausa que permitió a los poblanos reorganizarse y regresar con una propuesta mucho más agresiva.

A partir de entonces, la defensa de Lobos se convirtió en el principal argumento para cambiar la historia. La quinteta poblana cerró espacios, detectó mejor los movimientos de Soles y comenzó a limitar sus principales vías de ataque, mientras en el otro extremo encontraba mayor confianza para producir.

La intensidad defensiva contagió al resto del equipo y permitió que Puebla tomara nuevamente el control del encuentro, hasta colocarse por delante en el marcador. Soles reaccionó y evitó que la diferencia creciera, por lo que el tercer cuarto terminó convertido en un intercambio constante de golpes, con apenas un punto separando a ambos equipos: 53-52 para Mexicali.

Los últimos diez minutos comenzaron con la moneda en el aire. Lobos encontró rápidamente un par de unidades y Soles respondió de inmediato, en una secuencia donde ninguna de las dos quintetas estaba dispuesta a ceder terreno. Las defensas se cerraron y cada posesión adquirió un valor especial; desde las bancas, los estrategas movían sus piezas en busca de una ventaja mínima que pudiera convertirse en decisiva.

Puebla mantuvo la pelea y volvió a demostrar que estaba dispuesto a llevar el encuentro hasta el límite, mientras los cachanillas buscaban aprovechar cualquier error para recuperar el control.

Con el reloj acercándose al final, la tensión aumentó sobre la duela. Cada ataque representaba una oportunidad para romper el equilibrio y cada pérdida podía significar el adiós al torneo.

Lobos no dejó de competir y buscó hasta las últimas posesiones la posibilidad de cambiar el rumbo del partido, pero Soles consiguió responder en los momentos más importantes. Las canastas del conjunto fronterizo terminaron por marcar la diferencia en un cierre en el que los poblanos ya no encontraron la precisión necesaria para volver a ponerse arriba.

El silbatazo final decretó el 71-67 y confirmó la eliminación de Lobos Puebla en la Copa Value. La Manada se despidió después de un partido en el que mostró carácter, capacidad de reacción y momentos de buen baloncesto, especialmente durante el tercer periodo, cuando consiguió darle la vuelta al panorama.

El resultado dejó a los poblanos con la frustración de una derrota cerrada, pero también con la certeza de haber peleado hasta el último instante frente a un rival que supo resolver el encuentro cuando más pesaba cada posesión.

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