Cruz Azul se queda corto ante Flamengo
El sueño internacional de Cruz Azul se extinguió demasiado pronto. La Máquina cayó 1-2 ante Flamengo en el Derbi de las Américas de la Copa Intercontinental 2025, un partido marcado por un inicio titubeante, un breve resplandor y un golpe definitivo del que ya no pudo levantarse.
Flamengo arrancó el duelo con una presión sofocante que desconectó por completo a los celestes. Apenas al minuto 14 llegó el error que cambió el rumbo: Gonzalo Piovi intentó salir jugando, pero su pase quedó corto y dejó a Giorgian De Arrascaeta solo frente a Andrés Gudiño. El uruguayo, frío y calculador, superó al arquero y silenció a la afición cementera en Doha.
Ese golpe desordenó a Cruz Azul, que por varios minutos no encontró cómo romper el dominio brasileño. Pero poco a poco el equipo de Nicolás Larcamón recuperó la pelota, se sacudió la presión y comenzó a empujar líneas. Primero llegó el aviso con el gol invalidado de Gabriel Fernández. Y después, la postal del partido para la causa celeste: al 44’, Jorge Sánchez conectó una volea impecable que se metió en el ángulo. Un golazo que encendió la esperanza justo antes del descanso.
La segunda mitad mostró a un Cruz Azul más valiente, decidido a competirle de tú a tú al gigante carioca. Flamengo, no obstante, mantuvo su peligrosidad en cada transición. Y en una de ellas volvió a aparecer De Arrascaeta. Al 71’, tras un balón elevado que superó a Gudiño, Carlos Rotondi intentó salvar la jugada sobre la línea, pero el reloj del árbitro confirmó lo inevitable: la tecnología de línea de gol validaba el 1-2.
Ese tanto desmoronó el envión anímico de la Máquina. Larcamón movió piezas, el equipo insistió, pero el daño ya estaba hecho. Cruz Azul se quedó sin claridad en los metros finales y terminó viendo cómo se escapaba su participación en el torneo.
La derrota marca la cuarta caída del técnico argentino al frente del cuadro celeste y la segunda eliminación en menos de una semana, luego del descalabro ante Tigres en la semifinal del Apertura 2025. El cierre del año, que prometía ser histórico, acabó siendo una doble despedida dolorosa. Cruz Azul regresa a México sin el trofeo internacional y con la sensación de que tuvo momentos para competir, pero careció de la precisión y la serenidad que exigen este tipo de escenarios.
Lo único que quedó en la memoria fue el golazo de Jorge Sánchez, un destello en una noche que terminó envuelta en frustración.