BRASIL LÍDER DE GRUPO DESPUÉS DE VENCER A ESCOCIA
Brasil impuso condiciones desde el inicio y venció con autoridad 3-0 a Escocia en el estadio de Miami, en un partido donde Vinicius Jr. fue la gran figura con un doblete que confirmó su crecimiento como líder de la Canarinha en este Mundial 2026.
Con este triunfo, el conjunto sudamericano aseguró el liderato del Grupo C y dejó una imagen de solidez de cara a la fase final del torneo.
El encuentro comenzó con un golpe tempranero que marcó el rumbo del partido. Apenas al minuto 8, un error en la salida del defensor escocés Scott McKenna fue aprovechado por la presión alta brasileña; Rayan recuperó el balón y asistió a Vinicius Jr., quien eludió al arquero y definió con categoría para el 1-0, desatando la fiesta de la mayoría brasileña en las tribunas.
Escocia intentó reaccionar con posesión y algunos avances por banda, pero nunca logró transformar ese dominio en verdadero peligro. Brasil, con orden y paciencia, se mantuvo cómodo con la ventaja, esperando el momento preciso para acelerar y castigar los errores del rival, que cada vez se mostraba más inseguro en defensa.
Antes del descanso, Vinicius incluso había marcado un segundo tanto tras una recuperación en campo rival, pero la jugada fue anulada por el VAR por una falta previa. Aun así, el atacante del Real Madrid seguía siendo el jugador más desequilibrante del partido, constantemente superando a la zaga escocesa con velocidad y lectura de espacios.
El segundo gol llegó antes del entretiempo, cuando Vinicius aprovechó un centro preciso de Bruno Guimarães y un error del portero Angus Gunn para marcar de cabeza el 2-0, prácticamente sentenciando el encuentro. La superioridad brasileña era evidente y el estadio se convirtió en una fiesta verdeamarela.
En la segunda mitad, Brasil manejó el ritmo del partido con tranquilidad y terminó de cerrar la goleada con el 3-0 de Matheus Cunha. Con el resultado asegurado, el equipo de Carlo Ancelotti incluso permitió el ingreso de Neymar Jr., quien fue recibido con ovaciones, en una noche que confirmó el poderío brasileño y el gran momento de Vinicius como su nueva figura mundial.