LOBOS PUEBLA REGRESA A LA SENDA DEL TRIUNFO

Lobos Puebla encontró la respuesta que buscaba frente a su afición y lo hizo ante uno de los equipos que pelea en la parte alta de la competencia. La Manada se impuso 74-71 a Dorados de Chihuahua este sábado 15 de agosto, en un duelo que tuvo cambios de dominio, emoción y un cierre cardíaco en el Gimnasio Miguel Hidalgo.

El triunfo significó un respiro para los poblanos, que dejaron atrás una racha complicada y consiguieron una victoria de peso ante el segundo lugar de la tabla general.

Desde el arranque, Lobos mostró que no estaba dispuesto a dejar escapar la oportunidad de reencontrarse con su público. Shaquille Johnson abrió el marcador desde el perímetro y encendió de inmediato el ánimo en las tribunas.

La circulación del balón, la intensidad defensiva y la velocidad en las transiciones permitieron a los locales encontrar espacios y tomar el control de las acciones, mientras Dorados batallaba para contener los ataques de la quinteta poblana.

Chihuahua, sin embargo, encontró en Ardarryl Clay Jr. a uno de sus principales referentes para mantenerse en la pelea. Sus anotaciones permitieron que la visita recortara parte de la diferencia y evitara que Lobos se despegara demasiado.

Aun así, la Manada sostuvo el ritmo y cerró el primer periodo con una ventaja de 23-18, dejando claro que la noche podía ser diferente para los dirigidos por Francisco Olmos.

El segundo cuarto mantuvo a Lobos como protagonista. La quinteta poblana movió el balón con mayor fluidez y encontró respuestas ante los ajustes defensivos de Dorados.

La visita consiguió acercarse peligrosamente y por momentos parecía que el partido volvería a comenzar desde cero, pero los locales aprovecharon un tropiezo del rival para recuperar terreno. En los segundos finales, Adrio Bailey hizo estallar el Miguel Hidalgo con una espectacular clavada que puso el marcador 44-32 al descanso.

La ventaja de 12 puntos parecía darle tranquilidad a Lobos, pero el regreso de los vestidores trajo una historia completamente distinta. Dorados salió decidido a cambiar el rumbo del encuentro y comenzó a castigar cada desconexión poblana. Con canastas certeras y aprovechando los tiros libres, Chihuahua fue recortando la diferencia hasta igualar el partido en 48 puntos y convertir el tercer periodo en un auténtico pulso.

Francisco Olmos tuvo que mover sus piezas para intentar recuperar el control, pero Dorados ya había encontrado confianza. La presión visitante aumentó conforme avanzaban los minutos y, a menos de dos minutos del final del tercer cuarto, Chihuahua consiguió darle la vuelta al marcador. Lobos no logró detener la reacción y terminó el periodo abajo 55-59, con solamente 10 minutos para evitar una nueva derrota en casa.

Fue entonces cuando la Manada sacó carácter. Jorge Camacho, Karim Rodríguez, Michael Myers, Eugenio Luzcando y Shaquille Johnson asumieron la responsabilidad en el momento más complicado. Camacho, Luzcando y Johnson aparecieron con canastas que levantaron nuevamente a la afición y permitieron que Lobos recuperara la ventaja.

Con poco más de un minuto por jugar, los locales consiguieron separarse por cuatro puntos, aunque Dorados respondió para igualar nuevamente el marcador y llevar el desenlace hasta los últimos segundos.

El cierre fue digno de una noche especial en el Miguel Hidalgo. Con la presión encima y el marcador al límite, Lobos Puebla encontró las últimas respuestas para quedarse con el triunfo 74-71 y hacer estallar nuevamente a su afición.

La victoria representa un importante impulso para la quinteta poblana, que ahora registra cuatro triunfos y cinco derrotas en la competencia. Dorados, por su parte, tendrá la oportunidad de buscar revancha y evitar alejarse de los primeros puestos, mientras La Manada celebra una victoria que devuelve confianza y, sobre todo, alegría a su casa.

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