SE TERMINA RACHA POSITIVA DE LOBOS PUEBLA
La noche terminó con un sabor amargo en La Guarida. Lobos Puebla cayó 90-91 ante Fuerza Regia en el segundo duelo de la serie, pero más allá de la derrota, el cierre dejó una polémica que encendió los ánimos en el Gimnasio Miguel Hidalgo.
La Manada llegó al último minuto con posibilidades reales de quedarse con el partido, después de haber remontado una desventaja que durante buena parte del encuentro parecía definitiva.
El arranque, sin embargo, fue completamente regiomontano. Fuerza Regia encontró temprano el camino al aro y, con cuatro triples que marcaron diferencia, tomó el control de la duela. Lobos batalló para responder desde el perímetro y terminó el primer cuarto abajo 20-24, aunque los triples de Diego Willis, Elias King y Eric Washington comenzaron a devolverle vida a una afición que no dejó de empujar.
Para el segundo periodo, la visita volvió a imponer condiciones. La ofensiva regiomontana castigó desde larga distancia y la diferencia llegó a superar los diez puntos. Lobos buscó alternativas, encontró algunas respuestas desde la línea de tiros libres y trató de mantenerse a flote, pero Fuerza Regia no cedió terreno. Al descanso, el marcador señalaba 39-50 y obligaba a los poblanos a preparar una reacción prácticamente de inmediato.
La charla de vestidor cambió el rostro de La Manada. Francisco Olmos ajustó la estrategia y sus jugadores regresaron con mayor intensidad. Michael Myers comenzó a asumir protagonismo y, con mejores decisiones ofensivas, Lobos logró recortar parte de la diferencia.
Shaquille Johnson encendió la duela con un triple y Eric Washington respondió con otra canasta para alimentar la remontada, aunque Fuerza Regia logró cerrar el tercer cuarto todavía arriba 63-70.
El último periodo se convirtió en una batalla de nervios. Cada posesión comenzó a pesar más y la tensión se trasladó también a las bancas y a los oficiales. Davon Jefferson reclamó una decisión arbitral cara a cara y terminó expulsado, en una muestra de que el partido había entrado en una zona donde cualquier detalle podía cambiarlo todo. En las gradas, la afición poblana hizo su parte y convirtió cada ataque de Lobos en una oportunidad para volver a creer.
Con cinco minutos por jugar, La Manada ya estaba completamente metida en el encuentro. La diferencia se redujo a cinco puntos y después a una sola posesión. Los jugadores verdes defendieron cada balón como si fuera el último y la presión de la tribuna creció conforme el reloj se consumía. Fuerza Regia resistió, pero ya no tenía el control absoluto de los minutos anteriores: Lobos había conseguido llevar el partido al terreno que necesitaba, el de una sola posesión.
Entonces llegó el desenlace que dejó la polémica. Con el marcador 90-91, Lobos tuvo una oportunidad para buscar el empate o incluso darle la vuelta al encuentro. En el cierre, dos posibles tiros libres fueron reclamados por La Manada tras una revisión arbitral.
La discusión creció cuando, de acuerdo con la versión que circuló desde el lado poblano, la jugada fue revisada y, pese a ello, la posibilidad de otorgar los lanzamientos desde la línea no prosperó. El partido se fue con esa decisión bajo el brazo y Fuerza Regia terminó celebrando una victoria por apenas un punto.