LOBOS PUEBLA PIERDE LA SERIE EN CASA ANTE FRESEROS IRAPUATO
Lobos Puebla tuvo el triunfo en las manos, pero terminó por dejarlo escapar en un cierre que cambió por completo el rostro de una noche que parecía destinada a la celebración. La Manada llegó a tener una ventaja de 18 puntos al descanso; sin embargo, Freseros de Irapuato reaccionó en la segunda mitad y aprovechó las desconcentraciones del conjunto poblano para llevarse la victoria por 86-90 en el Gimnasio Miguel Hidalgo.
El encuentro comenzó con intensidad y un intercambio constante de canastas. Desde el perímetro, Shaquille Johnson apareció como una de las principales amenazas para los visitantes, con triples que encendieron a la afición y permitieron a Lobos tomar una ligera ventaja. Irapuato respondió con lanzamientos de larga distancia y tiros libres para mantenerse cerca, en un primer periodo donde ninguno de los dos equipos consiguió imponer un dominio absoluto.
La quinteta dirigida por Francisco Olmos encontró poco a poco mayor claridad en su ofensiva. Las rotaciones desde el banquillo ayudaron a conservar el ritmo sobre la duela, mientras Michael Myers Jr. comenzaba a asumir protagonismo con 10 puntos y presencia constante en los momentos importantes. Eric Washington también aportaba ocho unidades para sostener el ataque poblano, que cerró los primeros 10 minutos con ventaja de 24-20.
El segundo periodo marcó el mejor momento de Lobos Puebla. La defensa local comenzó a complicar los avances de Freseros, que perdió espacios para generar frente al aro. Del otro lado, La Manada aprovechó sus oportunidades, movió el balón con mayor precisión y encontró puntos tanto cerca del aro como desde el perímetro. La diferencia creció hasta convertirse en un cómodo colchón de 18 unidades al llegar al descanso, con el marcador 51-33.
Pero la historia comenzó a cambiar después del medio tiempo. Freseros regresó con otra actitud y encontró la manera de castigar los errores de la quinteta poblana. La visita hiló cuatro ofensivas que redujeron considerablemente la distancia y obligaron a Francisco Olmos a detener el partido con un tiempo fuera para reorganizar a sus jugadores. La reacción irapuatense tomó fuerza y, con dos minutos por jugar en el tercer periodo, la ventaja de Lobos llegó a ser de apenas tres puntos.
La presión comenzó a sentirse en cada posesión. Un triple podía modificar por completo el rumbo del encuentro, mientras la afición intentaba empujar a los locales para evitar que la remontada se concretara. Lobos logró reaccionar y recuperó parte del control en los minutos finales del tercer periodo. Con mayor intensidad defensiva y mejores decisiones en ataque, la escuadra poblana cerró el episodio con una ventaja de 67-58.
El cuarto periodo mantuvo la tensión. Lobos consiguió recuperar una diferencia cercana a los 10 puntos y parecía encontrar nuevamente la tranquilidad para administrar el partido. Sin embargo, los tiros libres y las oportunidades concedidas mantuvieron con vida a Freseros, que no dejó de presionar. Cada posesión adquirió mayor importancia y el reloj comenzó a convertirse en el principal enemigo de La Manada, mientras los visitantes recortaban nuevamente la distancia. Lobos Puebla parecía tener el partido bajo control, pero una nueva serie de desconcentraciones abrió la puerta para la remontada. Freseros aprovechó el momento, tomó confianza y terminó por darle la vuelta al marcador para imponerse 86-90. La derrota dejó a la afición poblana con el sabor amargo de un encuentro que estuvo prácticamente asegurado durante buena parte de la noche, pero que terminó en manos del rival.
Ahora, La Manada tendrá una nueva oportunidad de reencontrarse con el triunfo el 15 y 16 de septiembre, cuando reciba nuevamente en el Gimnasio Miguel Hidalgo a las Abejas de León.